Ella, con 6 años, sabe más de la vida que cualquiera de nosotros.Vive en un pueblo desértico, aislado, a 2 horas de la civilización, abandonado; hasta que "los gringos" descubrieron que era rico en gas natural y les quitaron lo poco que tenían; ahora es simplemente un estercolero lleno de buitres esperando carroña.
Se alimenta de pescado crudo, es la golosina más deliciosa que existe; de hecho, no sabe distinguir una manzana de una pera y mucho menos disfrutar de su sabor.
Sabe el futuro que le espera: hacerse cargo de los suyos dependiendo del dinero de los hombres de su familia, si es que les sobra algo después de pasar por la cantina; familia en la que cada miembro pertenece a una secta diferente.
Es consciente, sabe y vive como algo inevitable, que por dinero, su padre será capaz de alquilarla, y cualquier noche, un vecino entrará en su casa, y al igual que le ha pasado a sus hermanas, "se la robarán" y ya tendrá un marido con el que formar su propia familia. Todo esto es lo que le espera en 10 años.
Pero por ahora, sigue disfrutando del presente, de ser una niña, de jugar a murciélagos y polillas, de que le hagan masajes y cosquillas en la panza los sábados por la tarde; se ríe cuando, alguien como yo, confunde su cabeza llena de piojos con la sal del mar. Se ríe de mi piel "con manchitas", de mi acento al hablar; todo eso le saca una maravillosa sonrisa.
Sonrisas, carcajadas; la suya y la de muchas (y unos pocos) como ella que se convierten en indispensables para quien las conoce.
La gente va a Perú a conocer el MachuPicchu y creen haber vivido algo espectacular.
Grande, muy grande! Enhorabuena!
ResponderEliminarEl otro día fui a pedir información a la cruz roja y a la agencia de voluntariado , y me dijeron que hablase con vosotros para poder participar en el voluntariado este de gooding.
ResponderEliminarTengo 16 años y soy de Palma.
Marta.